Categorías
Noticias

El Cristo de la Buena Muerte procesionará este Martes Santo sobre su paso actual

La Junta de Gobierno informa a todos los hermanos que, en cabildo de oficiales celebrado el pasado 19 de noviembre de 2025, se ha adoptado el acuerdo de que el Santísimo Cristo de la Buena Muerte procesione el próximo Martes Santo sobre su paso actual. Esta decisión se adopta al conmemorarse en el presente año 2026 el centenario de la primera estación de penitencia de la Hermandad, realizada con gran esfuerzo por nuestros hermanos fundadores, y en la que únicamente procesionó nuestro Crucificado estrenando un «sobri0 y esmerado paso de caoba» que ha acompañado a todas las generaciones de hermanos. Entendemos que, con motivo de tan significativa efeméride, es especialmente apropiado que nuestro Titular vuelva a salir tal como lo hizo en aquel histórico Martes Santo de 1926.

En relación al proyecto de nuevo paso procesional, hemos de informar que el mismo aún no está finalizado y la Junta de Gobierno considera (tal y como se comprometió) que debe actuar con prudencia, sin apresurar plazos y dando a una obra de esta relevancia el tiempo y el rigor técnico y artístico que merece. Se está recabando la oportuna información sobre el grado de desarrollo del proyecto, coste total hasta el momento del mismo, cantidades que habría que abonar para su culminación y variaciones realizadas al proyecto aprobado. Asimismo, la Junta de Gobierno quiere trasladar a los hermanos su pleno compromiso con la transparencia y el fomento de la participación de todos los hermanos en la continuación de este proyecto.

Por ello, en el Cabildo General Ordinario de Cuentas previsto para el mes de febrero de 2026 se incluirá un punto específico para informar detalladamente del estado actual del proyecto del nuevo paso, su coste hasta la fecha, el presupuesto estimado
para su finalización y un cronograma de los pasos a seguir.

Una vez informado el cabildo, se dará traslado de esta información a todos los hermanos y no se descarta promover consultas o procesos de participación adicionales, de forma que cada hermano pueda conocer a fondo el proyecto, valorarlo con criterio y contribuir, llegado el caso, a la toma de las decisiones que procedan.

En la actualidad la Junta de Gobierno se encuentra recabando
todos los datos necesarios del proyecto por parte de los técnicos y artistas que han intervenido en su ejecución, información que, cuando se conozca, será comunicada oportunamente a los hermanos.

Así fue la primera salida penitencial de la Hermandad

El 30 de marzo de 1926, venciendo mil dificultades,  la Hermandad de LosEstudiantes realizó su primera salida procesional. En aquel primer Martes Santo de nuestra historia sólo procesionó el Cristo sobre un paso «sencillo y artístico» de madera oscura, acompañándole en su discurrir la Banda de música del Regimiento de Infantería Granada nº 34.

La escuetas referencias de la prensa de la época informan de que la cofradía salió desde la Iglesia de la Anunciación, sede fundacional de la Hermandad, a las 19.20 horas.

La cofradía «llamó la atención por el orden observado en el recorrido de su estación de penitencia». El cortejo lo formaban «filas de nazarenos largas, interminables», en su «mayoría estudiantes de las distintas facultades».

El Cristo de la Buena Muerte procesionó sobre un paso en madera barnizada de estilo renacentista tallado por Francisco Olivera con carpintería de Vicente Serradilla.

El diario ‘El Noticiero Sevillano’ describe así las nuevas andas procesionales: «El paso es una verdadera obra de arte. Sobre canasto de severo y bello estilo, y adornado con lirios y claveles rojos, aparece la imagen del Cristo de la Buena Muerte, hermosa escultura de Martínez Montañés. La finura de esta escultura, sus admirables proporciones, y la sublime expresión del rostro, así como todo el conjunto del paso, causaron verdadera admiración».

En aquella primera salida, cuatro grandes faroles alumbraban al Crucificado de la Universidad, al que todas las crónicas de la época se referían por entonces como «una de las creaciones más perfectas del inmortal Martínez Montañés». Cuatro copas de plata, adornadas con flores, enriquecían las esquinas del canasto, sumándose una más a los pies del Cristo. Completaba el sobrio y esmerado conjunto unos faldones de damasco en color morado.

Desde aquella primera salida, poco ha cambiado en la fisonomía del paso de Cristo, sin más modificaciones que la introducción de los cuatro evangelistas en las esquinas y la supresión de los cuatro grandes faroles.