Hermano Mayor

 

Corresponde al Hermano Mayor representar a la Hermandad, con plena eficacia jurídica y a todos los efectos en toda clase de actos públicos y privados, en ceremonias religiosas y civiles, y ante toda clase de personas físicas o jurídicas, Autoridades y Tribunales eclesiásticos y civiles de cualquier índole y jurisdicción.

Corresponde al Hermano Mayor presidir la Hermandad en todos los cultos y actos que la misma celebre o aquéllos a los que ésta asista. Coordina y dirige el ejercicio de las funciones de los restantes miembros de la Junta de Gobierno, dando su visto bueno a todas las actividades que lleven a cabo los mismos y urgiéndoles el cumplimiento de sus obligaciones. De igual modo, de oficio o a instancias de la Junta, podrá encomendarles tareas específicas, distintas a las que resulten propias del cargo que ostenten en la misma. De igual modo, podrá encargar a otros hermanos la realización de algún oficio, sin pertenecer a la Junta de Gobierno, si bien no tendrán voz ni voto en las deliberaciones de la misma.

El Hermano Mayor velará por el más exacto cumplimiento de las Reglas y Reglamento que las desarrolle, fomentando y vigilando el cumplimiento de los fines de la Hermandad, así como cuidar de que los hermanos se formen debidamente para el ejercicio del apostolado propio de los laicos. Informará a los hermanos, oportunamente, de la vida de la Hermandad. Establecerá, asistido del Secretario, el orden del día de las reuniones de la Junta de Gobierno, así como de los Cabildos Generales, ordenando a aquél sus convocatorias. Preside y dirige el desarrollo de todos los Cabildos. Dirige cuantos escritos sean necesarios, y autorizar con su visto bueno las actas, oficios, certificaciones y, en general, todos los escritos y documentos que sean expedidos por la Hermandad, así como los balances y cuentas anuales, o sus resúmenes, que hayan de ser presentados al Cabildo para su aprobación. Ordena, una vez iniciada la Estación de Penitencia y, por dificultad razonable a su juicio, que el cortejo procesional regrese sin terminarla, que permanezca en la Santa Iglesia Catedral, o que se traslade a otro templo o lugar, previa información del Diputado Mayor de Gobierno. Propone a la Junta de Gobierno, una vez oídos los Priostes, el nombramiento de las Camareras.